jueves, 26 de enero de 2017

La otra ciudad (Pablo Aranda)


«No podemos conocer la ciudad de una persona […]: las esquinas en las que, cuando era adolescente, se detuvo a mirar una ventana, los callejones que una tarde de lluvia cruzara abrazado a la persona amada, los edificios que miraron sus ojos infantiles. Solo es posible acceder […] a una ciudad que puede que no sea la verdadera, conoceremos unos sitios a los que nos llevará esa persona, pero será difícil saber por qué elige esos sitios, de qué huye, qué busca, con quién estuvo allí, con quién no. Qué saben de mí […], qué datos pueden obtener de mi forma de andar y de vestir […]. ¿Sabe alguno lo que pienso de verdad, lo que siento, lo que hago en mi casa, las inconmensurables proporciones de mi cama, por qué río, por qué lloro? ¿Sabe alguno […] por qué soy lo que soy, el por qué de estas ojeras?».
Pablo Aranda, La otra ciudad