jueves, 14 de abril de 2016

El desarrollo desarrolla la desigualdad (Eduardo Galeano)


«De las barbaridades que el bicho humano es capaz de cometer en la guerra entre el Bien y el Mal, siempre es el pueblo el que pone los muertos, y la verdad es que, hoy por hoy, hasta en el lenguaje se repite lo de siempre, porque cuando uno escucha los discursos de los líderes victoriosos […] está escuchando los parlamentos de Supermán o de Batman, que son sus ideólogos, sus inspiradores; es una visión facilona del mundo, que reduce la Tierra al combate entre Dios y Satán, y por supuesto que cada uno de los grandes jefes terroristas –o del terror de Estado, o del terror privado, o del terrorismo de la maquinaria militar o del terrorismo de los fundamentalistas religiosos, o hasta los locos sueltos que andan por ahí–, cada uno de ellos cree que tiene línea directa con Dios, y yo me pregunto: “Pero ¿y hablan con Dios?, pero ¿y cómo?, ¿por mail?, ¿por fax?, ¿por teléfono?”. A ver si me pasan la dirección, ¡yo que tanto creía en Él cuando era chico! Me gustaría preguntarle: “Oye Dios, pero ¿a qué ángel le has encomendado la distribución de los bienes terrenales?, ¿cuál es el ángel que se ocupa de distribuir en el mundo los panes y los peces? Ha hecho muy mal su tarea. Yo creo que mejor sería que lo destituyeras de una vez”».

Eduardo Galeano, «El desarrollo desarrolla la desigualdad»