sábado, 16 de enero de 2016

Sobre mí





Firmo como EmeCé. No es mi nombre de pila, sino un alfónimo creado a partir de las iniciales de mi nombre. He elegido este alfónimo como pseudónimo porque personas que he conocido en distintos contextos y que significan mucho para mí me llaman así. Nací el mismo día que murió Margaret Hamilton, la bruja malvada de El Mago de Oz. Y yo, como ella, también me considero una defensora de los derechos de los niños.

Nunca he sido una estudiante brillante ni destaco en nada, pero me gusta escribir y me esfuerzo para hacerlo lo mejor posible. Estudié Magisterio de Educación Musical –y chapurreo varios instrumentos–. Algunos años después de acabar Magisterio empecé la carrera de Filología Hispánica, pero aún no la he terminado porque la voy compaginando con otras muchas actividades que acaparan gran parte de mi tiempo; pero poco a poco..., con paciencia y esfuerzo (casi) todo se acaba consiguiendo.

Si parezco despistada a veces es solo porque transito a menudo por lares propios a los que nadie tiene acceso –a no ser que los convierta en literatura–.  

Hace tantos años que escribo que no recuerdo ni mi primer poema ni mi primer relato. Pero recuerdo que con once años mi profesor de Lengua castellana y literatura nos mandó escribir un texto libre en clase. Una vez redactados, los textos serían sometidos a votación por los compañeros, y el texto ganador sería publicado en la revista anual del colegio. Mi texto fue uno de los tres premiados. Escribí un microcuento. El profesor me dijo que estaba muy bien, pero que seguro que no lo había escrito yo. Aún conservo la revista.

Publiqué mi primera novela en el año 2010 bajo el pseudónimo McBerni. Se titula Quimera. Contiene erratas y errores gramaticales, y la expresión es bastante pobre, pero la guardo con cariño y la sigo mostrando en mi entorno con satisfacción porque me sirvió para abrir las alas y perderle el miedo a las alturas. En estos años me he roto las alas varias veces, pero estoy aprendiendo a repararlas.

Caminé tanto tiempo por mi interior que empecé a sentir claustrofobia, y, así, surgió el Zurdo, personaje que le da vida a todo lo que llevo dentro y a todo lo que recojo de fuera. El Zurdo es el protagonista de mi recientemente publicado libro de poemas y microrrelatos, y también es el protagonista de una novela en la que trabajo actualmente y que, probablemente, titularé El Zurdo.

EmeCé Bernal