viernes, 22 de enero de 2016

¿A cuántas les habrás dicho eso? (EmeCé Bernal)



Cuando te conocí
yo ya era un hombre con experiencia,
un hombre experto en derrotas
y sueños astillados.

Cuando me conociste
tú ya eras una mujer con experiencia,
una mujer experta en pesimismos vitales
y descreimientos oratorios.

Cuando nos conocimos
ambos éramos inexpertos,
tú de mí y yo de ti,
pero eso no importó
porque las personas,
con los años,
acabamos creyéndonos sabedoras de todo.

Aquellas primeras miradas,
aquellos primeros roces de pieles,
aquellas primeras preguntas para conocernos….

Todas esas estupideces que hacen
los enamorados en ciernes.

¡Qué ilusos cuando creen
que es así cómo se están conociendo!

No es cierto,
tú y yo lo sabemos:
eso solo pasa la primera vez,
cuando aún creemos.

Las demás,
ya somos expertos en palabras vacías
y pieles camaleónicas.

Yo lo entiendo,
entiendo que no me creas cuando te digo
que eres lo mejor  que me ha pasado en la vida
–¿a cuántas les habrás dicho eso?–,
entiendo que no me creas cuando te digo
que gracias a ti mi pasado ya no duele.

Has sido experta de mí desde el principio.

Yo también fui experto de ti,
también te conocía antes de la primera mirada,
del primer roce de pieles
y de la primera pregunta.

También sabía que no me querías
tanto como yo a ti,
también sabía que te irías
con el primer barbas de barriga plana
que te escribiera un poema
y te diera alas para volar.

Lo sabías. Lo sabía.

¿Qué te parece si nos desandamos,
si damos un portazo y entramos,
deshacemos las maletas,
hacemos el amor,
nos abrazamos,
nos miramos,
nos hacemos la primera pregunta
y nos conocemos?

Pero esta vez de verdad.



EmeCé Bernal, Con vistas a tu interior y al mío